El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que fuerzas estadounidenses y nigerianas ejecutaron con éxito una operación que resultó en la eliminación de Abu-Bilal al-Minuki, el segundo al mando del Estado Islámico en Nigeria. El mandatario calificó la misión como “muy compleja y meticulosamente planificada”, y la presentó como un golpe directo al corazón de la red terrorista global del grupo.
Lo que Trump reveló sobre la operación conjunta
A través de su red Truth Social, Trump describió a Al-Minuki como el “terrorista más activo del planeta” y aseguró que su eliminación impide que continúe aterrorizando a la población africana y contribuyendo a la planificación de ataques contra ciudadanos estadounidenses. El presidente también agradeció expresamente al gobierno nigeriano por su cooperación en la misión, subrayando que esta acción debilita de forma significativa la “operación global” del Estado Islámico.
El anuncio no llegó de forma aislada. El pasado 16 de febrero, las fuerzas armadas de Nigeria ya habían informado sobre la llegada de aproximadamente cien militares estadounidenses a Bauchi, en el noroeste del país, en el marco de un programa de cooperación bilateral orientado a fortalecer la lucha contra el terrorismo en la región. La presencia de esas tropas anticipaba una escalada en las operaciones conjuntas que ahora se confirma con este golpe de alto perfil.
El Estado Islámico en Nigeria: un frente que lleva décadas en llamas
Para entender el peso de esta operación, es necesario situar el conflicto en su contexto histórico. El noreste de Nigeria ha sido escenario de violencia yihadista desde 2009, cuando Boko Haram comenzó su campaña de terror. La situación se agravó en 2016 con la aparición del Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP), una escisión que adoptó una estrategia más organizada y con vínculos directos con el núcleo del Estado Islámico.
En paralelo, el noroeste del país ha sufrido una oleada de ataques atribuidos al Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP), que ha causado estragos especialmente en los estados de Kebbi y Sokoto durante los últimos años. La confluencia de estos dos frentes convierte a Nigeria en uno de los epicentros más activos del yihadismo en el continente africano, lo que explica el interés estratégico de Washington en la región.
- Boko Haram: activo desde 2009 en el noreste de Nigeria.
- ISWAP: rama del Estado Islámico surgida en 2016, con mayor capacidad operativa.
- ISSP: grupo vinculado al Estado Islámico que opera en los estados de Kebbi y Sokoto.
Por qué este golpe llega después de meses de ofensiva aérea
La eliminación de Al-Minuki no es el primer resultado tangible de la cooperación militar entre ambos países en este ciclo. A finales de diciembre de 2025, Estados Unidos ya había llevado a cabo ataques aéreos conjuntos con fuerzas nigerianas contra posiciones yihadistas, marcando una intensificación clara de las operaciones en la región. La muerte del número dos del Estado Islámico en Nigeria representa la culminación de esa estrategia sostenida, y no un hecho puntual.
La cooperación entre Washington y Abuja se enmarca en una política más amplia de Estados Unidos para contener el avance del yihadismo en el Sahel y el África subsahariana, una región donde la influencia de grupos afiliados al Estado Islámico y a Al Qaeda ha crecido de forma sostenida en la última década. La operación que acabó con Al-Minuki es, en ese sentido, tanto un logro táctico como una señal política dirigida a los aliados africanos de Washington. Más información sobre la estructura del grupo puede consultarse en el sitio del Departamento de Estado de Estados Unidos.

