La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) avanza en una de las investigaciones científicas más prometedoras que ha emprendido en los últimos años: el estudio del canólido, un compuesto anticancerígeno extraído de una planta nativa dominicana que actualmente se encuentra en fase de experimentación con roedores fuera del país. El proyecto, que ya cuenta con patente registrada, podría representar un hito en la historia de la ciencia aplicada en la República Dominicana.
El compuesto anticancerígeno que nació en suelo dominicano
El rector de la UASD, Jorge Asjana David, reveló los detalles del avance durante un almuerzo con el Grupo de Comunicaciones Corripio, donde explicó que el canólido ha demostrado efectos anticancerígenos en pruebas de laboratorio. La sustancia se extrae de una planta local y ha sido objeto de estudio a lo largo de distintas gestiones universitarias, lo que evidencia una continuidad institucional poco común en proyectos de esta envergadura en el país.
Asjana subrayó que la investigación ya tiene una patente, un paso fundamental que protege la propiedad intelectual del hallazgo y abre la puerta a posibles alianzas con la industria farmacéutica. Las pruebas con ratas y ratones se realizan actualmente en laboratorios del extranjero, y el equipo científico espera nuevos resultados que determinen si el compuesto puede avanzar hacia fases más complejas de experimentación.
Es importante precisar que el canólido sigue en fase experimental y que, hasta el momento, no se ha demostrado su eficacia en seres humanos. La ciencia exige rigor, y la UASD ha sido cuidadosa en no adelantar conclusiones que el proceso científico aún no respalda.
Lo que viene: siembra, síntesis y financiamiento presidencial
La hoja de ruta del proyecto es ambiciosa. La siguiente fase contempla la siembra controlada de la planta de la cual se extrae el canólido, seguida de la síntesis de su principio activo en laboratorio. Este paso es crítico: garantizar la disponibilidad del compuesto en cantidades suficientes es una condición indispensable para escalar los estudios científicos y, eventualmente, avanzar hacia ensayos clínicos.
Para financiar esta expansión, la universidad planea presentar una propuesta formal al presidente de la República en busca de recursos adicionales. La apuesta es clara: convertir una investigación universitaria en una política de Estado con impacto directo en el sector salud dominicano.
- Patente registrada que protege el compuesto anticancerígeno
- Pruebas en roedores en curso fuera del país
- Siembra de la planta fuente como próxima etapa
- Síntesis del principio activo para asegurar disponibilidad
- Propuesta de financiamiento al Poder Ejecutivo en preparación
Más allá del canólido: la UASD apuesta por la ciencia aplicada
La investigación sobre el compuesto anticancerígeno no es un esfuerzo aislado. Forma parte de una agenda científica más amplia que la UASD está impulsando en distintos frentes, que incluye estudios sobre el aprovechamiento del sargazo, el desarrollo de energías renovables y la protección de ecosistemas locales. En conjunto, estas iniciativas dibujan el perfil de una universidad que busca reconectarse con su rol como motor de innovación y desarrollo nacional.
El canólido, sin embargo, concentra una expectativa especial. El cáncer sigue siendo una de las principales causas de muerte en el mundo, y cualquier avance en el desarrollo de nuevos compuestos terapéuticos —especialmente si proviene de la biodiversidad local— tiene una resonancia que va más allá del laboratorio. Si las pruebas en animales arrojan resultados positivos, el siguiente paso sería iniciar estudios preclínicos más avanzados, un proceso que puede tomar años pero que, de culminar con éxito, pondría a la República Dominicana en el mapa de la investigación oncológica internacional.

