La abogada Wendy Santos Berroa encendió el debate político dominicano al calificar públicamente al presidente Luis Abinader como un mandatario “malo” y de “mal corazón”, en una publicación que circuló ampliamente en redes sociales y que ella misma advirtió podría ser la última de su tipo antes de que entren en vigor nuevas regulaciones digitales.
Las palabras que sacudieron la conversación política
A través de su cuenta en la red social X, Wendy Santos Berroa no escatimó en dureza al evaluar la gestión presidencial. “Luis Abinader, con esa carita de ‘yo no fui’ salió malo… un ser humano de mal corazón y, sobre todo, irresponsable. Para él, el culpable siempre es otro”, escribió la jurista, en una frase que condensó meses de críticas acumuladas en un solo párrafo.
La acusación central de Santos Berroa apunta a un patrón de conducta que, según ella, define la administración Abinader: la evasión de responsabilidades y la tendencia a señalar a terceros cuando los problemas del país se hacen evidentes. No se trata de una crítica aislada, sino de una lectura política que comparten sectores de la oposición y de la sociedad civil que cuestionan el liderazgo del actual gobierno.
Wendy Santos Berroa y la advertencia que nadie esperaba
Más allá de la crítica al presidente, lo que convirtió la publicación de Wendy Santos Berroa en un hecho noticioso de mayor alcance fue su propia advertencia sobre el futuro de la libertad de expresión en el país. “Este comentario no lo podré hacer a partir de agosto, porque correré el riesgo de ser encarcelada”, apuntó la abogada, lanzando una señal de alarma sobre los efectos prácticos que podrían tener los proyectos legislativos actualmente en discusión.
La declaración no es menor viniendo de una jurista. Santos Berroa conoce el marco legal y, al anticipar consecuencias penales para opiniones como la suya, está interpretando en clave jurídica el alcance de las iniciativas que buscan regular los contenidos en plataformas digitales. Su lectura sugiere que las nuevas normas, de aprobarse en los términos actuales, podrían criminalizar expresiones críticas hacia funcionarios públicos.
El debate en torno a la regulación de las plataformas digitales en el Congreso Nacional ha generado posturas encontradas en la sociedad dominicana. Organizaciones de prensa, activistas y ciudadanos han expresado su preocupación por el impacto que estas medidas podrían tener sobre el ejercicio de la crítica política en el entorno digital, un espacio que en los últimos años se ha convertido en el principal escenario del debate público en el país.
- Wendy Santos Berroa calificó a Abinader como un presidente “malo” y de “mal corazón”.
- Lo acusó de evadir responsabilidades y culpar a terceros por los problemas nacionales.
- Advirtió que a partir de agosto podría enfrentar consecuencias legales por expresar opiniones similares.
- Sus declaraciones se enmarcan en el debate sobre proyectos de ley que regularían contenidos digitales.
El contexto que le da peso a la denuncia
Las palabras de Wendy Santos Berroa no surgen en el vacío. La República Dominicana atraviesa un momento de tensión entre el ejercicio de la libertad de expresión y los intentos legislativos de establecer límites a los contenidos que circulan en internet. Críticos de estas iniciativas sostienen que, bajo la apariencia de combatir la desinformación o el discurso de odio, se abre la puerta a la persecución de voces disidentes.
Que una abogada con perfil público anticipe su propio riesgo de encarcelamiento por opinar sobre el presidente es, en sí mismo, un indicador del clima que estas discusiones han generado. Independientemente de la valoración que cada quien haga sobre el fondo de sus críticas a Abinader, la advertencia de Santos Berroa pone sobre la mesa una pregunta que la sociedad dominicana deberá responder en los próximos meses: ¿dónde termina la regulación legítima y dónde empieza la censura?

