El Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE) instó a la ciudadanía y a los sectores económicos del país a ser responsables y “apretarse los bolsillos” ante el impacto de la crisis global.
Impacto en la clase media dominicana
Su presidente, el pastor Feliciano Lacen Custodio, señaló que la clase media dominicana será la más perjudicada, ya que no recibe beneficios económicos directos del gobierno y suele ser la más afectada en situaciones de crisis.
Además, la entidad subrayó que el país no debe permitir que las crisis internacionales sean utilizadas como excusas para agravar las distorsiones internas que intensifican la desigualdad. La respuesta debe ir más allá de medidas temporales, exigiendo mayor transparencia, una supervisión efectiva y un compromiso real de todos los actores económicos para evitar abusos.
Medidas necesarias y compromiso social
Aunque el presidente ha anunciado la supervisión de precios de alimentos e insumos agropecuarios y la reactivación del subsidio a los fertilizantes, Lacen Custodio consideró necesario aplicar medidas más contundentes contra sectores productivos, comerciantes y vendedores que aprovechan estas crisis para imponer aumentos arbitrarios.
- Falta de control en la libre competencia.
- Necesidad de fortalecer programas sociales.
- Reasignar recursos de áreas menos prioritarias.
Lacen Custodio también sugirió eliminar obstáculos que impidan la instalación de energía renovable y considerar la alternabilidad de empleados públicos en instituciones donde sea posible, con el fin de disminuir el tránsito y el consumo de combustible.
El CODUE reafirmó su compromiso de acompañar al pueblo dominicano en esta difícil etapa y llamó a la unidad, la prudencia y la solidaridad como claves para superar la crisis económica actual.

