El petróleo de Texas volvió a cruzar este martes la barrera psicológica de los 100 dólares por barril, impulsado por el deterioro de las negociaciones entre Washington y Teherán. El crudo WTI registró un alza del 2,76 %, reflejando de forma inmediata la tensión diplomática que se instaló tras el rechazo de la Casa Blanca a la última propuesta de paz iraní.
El dato que mueve los mercados: 100,79 dólares por barril
A las 9:00 hora local (13:00 GMT), los contratos de futuros del petróleo de Texas (WTI), referencia del crudo estadounidense, se incrementaron en 2,71 dólares respecto al cierre de la jornada anterior, alcanzando los 100,79 dólares por barril. El movimiento marca un giro brusco frente a la semana previa, cuando los precios habían retrocedido ante el optimismo generado por señales de un posible acuerdo entre ambas potencias. Ese optimismo se evaporó en cuestión de horas.
La volatilidad en los mercados energéticos no es nueva en este contexto, pero la velocidad con la que los futuros reaccionaron al anuncio diplomático evidencia cuán frágil es el equilibrio que sostiene los precios del crudo cuando el estrecho de Ormuz está en el centro del tablero geopolítico.
Por qué el rechazo de Trump sacudió los precios del petróleo de Texas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó el domingo la propuesta de paz presentada por Teherán, calificándola de “totalmente inaceptable”. La oferta iraní incluía un conjunto de condiciones que Washington consideró fuera de toda negociación razonable:
- Reconocimiento de la soberanía de Irán sobre el estrecho de Ormuz
- Pago de reparaciones por parte de Estados Unidos
- Liberación de activos iraníes bloqueados
- Levantamiento de las sanciones económicas vigentes
- Resolución del conflicto en el Líbano
A pesar del rechazo, Trump afirmó el lunes que el alto el fuego con Irán sigue “vigente”, aunque reconoció que atraviesa su momento “más débil”. La declaración, lejos de calmar los mercados, alimentó la incertidumbre: un alto el fuego frágil en una región que concentra una parte crítica del tránsito global de crudo es, para los operadores energéticos, una señal de alarma suficiente para ajustar posiciones al alza.
El estrecho de Ormuz, por el que transita aproximadamente el 20 % del petróleo mundial, ha sido un factor determinante en la formación de precios durante todo este ciclo de tensión. Cualquier amenaza, real o percibida, sobre la libre navegación en esa vía marítima se traduce de forma casi automática en movimientos en los mercados de futuros, como quedó demostrado este martes con el repunte del WTI según datos de la Administración de Información Energética de EE.UU.
El contraste con la semana anterior es revelador. Cuando circularon señales de que podría alcanzarse un entendimiento entre Washington y Teherán, los precios del petróleo de Texas cedieron terreno, anticipando un escenario de menor riesgo geopolítico. El rechazo de Trump a la propuesta iraní invirtió esa tendencia de golpe, recordando que en los mercados energéticos la diplomacia pesa tanto como la oferta y la demanda.

