Un político estadounidense ha expresado su alarma por la desaparición de un general retirado y una científica vinculada a la NASA en circunstancias que han sido consideradas sospechosas y poco claras.
Desapariciones inquietantes
El general retirado William Neil McCasland, de 68 años, fue reportado desaparecido de su hogar en Albuquerque sin dejar rastro. McCasland, quien desempeñó un papel importante en el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea, ha estado vinculado durante años a supuestos programas secretos en la base Wright-Patterson Air Force Base. Según su esposa, salió de casa sólo con unas botas y un revólver calibre .38, aumentando la incertidumbre sobre su paradero.
Su desaparición ocurre pocos meses después de que la ingeniera aeroespacial Monica Jacinto Reza desapareciera mientras hacía senderismo. Reza había trabajado con el general en el desarrollo de Mondaloy, un metal avanzado utilizado en motores de cohetes de alta tecnología.
Preocupaciones sobre un patrón
El congresista por Tennessee, Tim Burchett, ha expresado su preocupación por lo que considera un patrón de desapariciones en sectores de investigación sensibles. “Ha habido varios otros en todo el país que han desaparecido en circunstancias sospechosas. Creo que deberíamos prestar atención a esto”, manifestó. Burchett también sugirió que estos casos no son hechos aislados y que se debe tener precaución ante posibles implicaciones más amplias.
La desaparición de McCasland ha capturado más interés debido a sus supuestos vínculos con investigaciones sobre ovnis, incluido el incidente de Roswell. Su nombre también fue mencionado en una filtración de WikiLeaks en 2016, donde se le relacionaba con el músico Tom DeLonge y su iniciativa de investigación To The Stars Academy.
Mientras algunas teorías plantean posibles conspiraciones para silenciar a ambos por su conocimiento de tecnología clasificada, otras sugieren explicaciones más convencionales. El exsubdirector del FBI, Chris Swecker, expresó que podrían estar implicados servicios de inteligencia extranjeros interesados en información sobre propulsión de cohetes. “Ambas personas estaban involucradas en programas extremadamente sensibles relacionados con misiles y viajes espaciales”, destacó.
Swecker también subrayó la importancia estratégica del metal Mondaloy, que podría haber permitido a EE.UU. reducir su dependencia de tecnología rusa. En su opinión, no hay coincidencias en estos sucesos y, si estuviera al frente del FBI, asignaría un equipo completo a la investigación, advirtiendo que actores extranjeros han estado intentando obtener este tipo de información durante años, sin escatimar en esfuerzos para conseguirla.
Por ahora, las desapariciones de McCasland y Reza permanecen sin resolver, alimentando tanto las preocupaciones oficiales como las especulaciones sobre un posible trasfondo más complejo.

