Carolina Mejía colocó la soberanía nacional en el centro de su discurso político durante una reciente entrevista, donde dejó en claro que, de llegar a la Presidencia de la República Dominicana, no habrá margen para la ambigüedad en materia migratoria ni fronteriza. Sus palabras fueron directas y sin concesiones: “Aquí hay que defender la soberanía nacional por encima de cualquier comprensión y punto”.
Lo que revela la propuesta de soberanía nacional de Mejía
La aspirante presidencial no se limitó a invocar el concepto de soberanía como bandera retórica. Fue concreta: exigió el cumplimiento riguroso de la Ley General de Migración y propuso la creación de un “muro económico” en la frontera como mecanismo de protección territorial. Para Mejía, el control no pasa únicamente por la infraestructura física, sino por la capacidad del Estado de saber, con precisión, quién entra al territorio dominicano. “Nosotros tenemos que saber quién entra aquí”, afirmó, subrayando la necesidad de un sistema de verificación migratoria efectivo y sostenido.
Esta postura sitúa a Mejía en una línea dura dentro del debate sobre migración, en un contexto donde la presión demográfica en la frontera domínico-haitiana sigue siendo uno de los temas más sensibles de la agenda política nacional. La candidata apuesta por convertir la soberanía en una política de Estado operativa, no declarativa.
Por qué un muro físico no basta: la apuesta por el desarrollo fronterizo
Sin embargo, Mejía fue más allá del enfoque puramente restrictivo. Reconoció que un muro fronterizo, por sí solo, resulta insuficiente si no va acompañado de una estrategia de desarrollo económico en la región. En ese sentido, propuso impulsar nuevas inversiones en la zona, incluyendo zonas francas y otros modelos de negocio que generen empleo y mejoren las condiciones de vida de las comunidades que habitan en el área limítrofe.
Como referente de lo que es posible lograr, Mejía citó el avance registrado en Dajabón y Juana Méndez gracias al proyecto Codevi, una iniciativa de zona franca industrial que ha transformado la dinámica económica de esas comunidades y les ha permitido acceder a servicios que antes estaban fuera de su alcance. El modelo Codevi, en su visión, demuestra que la integración económica planificada puede ser tan efectiva como cualquier barrera física para ordenar y estabilizar la frontera.
Los ejes centrales de su propuesta fronteriza se pueden resumir en los siguientes puntos:
- Cumplimiento estricto de la Ley General de Migración.
- Implementación de un “muro económico” como complemento al control territorial.
- Sistema de verificación de ingreso migratorio al país.
- Promoción de zonas francas e inversiones en la región fronteriza.
- Mejora de las condiciones de vida de las comunidades limítrofes.
La propuesta de Carolina Mejía combina, así, un discurso de firmeza soberana con una visión de desarrollo que busca atacar las causas estructurales de la presión migratoria. Si bien su posición sobre la soberanía nacional es inequívoca, su diagnóstico reconoce que la frontera no se defiende solo con restricciones, sino también con prosperidad. Esa tensión entre control y desarrollo será, previsiblemente, uno de los debates más intensos de la próxima campaña presidencial dominicana. Más información sobre el marco legal migratorio vigente está disponible en el portal de la Dirección General de Migración de la República Dominicana.

