Roberto Fulcar, exministro de Educación y miembro de la Dirección Ejecutiva del Partido Revolucionario Moderno (PRM), cerró la puerta a una candidatura presidencial para las elecciones de 2028. El anuncio, realizado en Santiago durante un acto político, no fue una retirada silenciosa: Fulcar dejó claro que seguirá siendo un actor de peso en la definición del próximo candidato presidencial del partido y condicionó su respaldo a exigencias concretas de orden ético y programático.
Lo que revela el recorrido de Fulcar por 13 provincias
Lejos de desaparecer del escenario político, Roberto Fulcar se encuentra en medio de una gira que abarca 13 provincias y diversas circunscripciones en el exterior del país. El objetivo declarado es definir la estrategia de su equipo político de cara al ciclo electoral que se avecina. Este movimiento territorial, más propio de un candidato que de alguien que se retira, revela la dimensión real de su influencia dentro del PRM y su intención de negociar desde una posición de fuerza.
El dirigente fue explícito: no se apartará del debate público. Su presencia en las próximas semanas, afirmó, será determinante tanto para la política interna del partido como para el rumbo del país. En ese sentido, su decisión de no competir no equivale a una renuncia a la influencia, sino a una reconfiguración de su rol dentro del ecosistema político dominicano.
Las condiciones que Fulcar impone para dar su apoyo
El respaldo de Roberto Fulcar a cualquier aspirante presidencial del PRM no será gratuito ni automático. El dirigente estableció un conjunto de condiciones que cualquier candidato deberá asumir públicamente para contar con su apoyo. Entre los compromisos exigidos se encuentran:
- La implementación de políticas públicas orientadas al bienestar ciudadano.
- El respeto a la base y la dirigencia del partido, rechazando lo que Fulcar denominó la influencia de los “advenedizos”.
- Un compromiso con la transformación social y la institucionalidad democrática.
- La garantía de equidad en la gestión pública en la República Dominicana.
Estas exigencias no son menores en el contexto actual. Fulcar criticó con dureza el estado del debate político dominicano, al que describió como marcado por una “escasez de valores e ideas”. Según su diagnóstico, esta degradación ha derivado en una caída en la calidad del discurso público y en un aumento sostenido del clientelismo. A ello sumó una advertencia sobre el encarecimiento de la política, que en su opinión hace cada vez más difícil llevar adelante proyectos presidenciales honestos.
El legado educativo que defiende como carta de presentación
Como presidente de la Comisión Nacional de Estrategia del PRM, Fulcar también aprovechó el momento para valorar los logros del presidente Luis Abinader y subrayar la necesidad de una transformación institucional en Santiago. Sin embargo, fue en la defensa de su propia gestión como ministro de Educación donde el discurso adquirió mayor carga personal.
Fulcar reivindicó los avances alcanzados durante su mandato al frente del sector educativo, con especial énfasis en el modelo de educación a distancia implementado durante la pandemia de COVID-19. Ese modelo, sostuvo, posicionó a la República Dominicana en el ámbito internacional como un referente de respuesta educativa en tiempos de crisis, a pesar de las adversidades que enfrentó el sistema. Esta narrativa de gestión exitosa bajo presión funciona, en el contexto de sus declaraciones, como el argumento tácito de por qué su voz debe ser escuchada en la definición del próximo liderazgo del PRM.
Roberto Fulcar y el tablero electoral del PRM rumbo a 2028
Las declaraciones de Fulcar llegan en un momento en que el PRM comienza a ordenar internamente el debate sobre la sucesión presidencial. Con Luis Abinader en ejercicio del poder y el partido consolidado como fuerza dominante, la disputa por la candidatura de 2028 promete ser intensa. En ese escenario, la posición de Fulcar —fuera de la carrera pero con capacidad de inclinar la balanza— lo convierte en un actor cuyo movimiento será seguido de cerca por todos los aspirantes. Su gira provincial, sus condiciones públicas y su crítica al clientelismo configuran un mensaje inequívoco: quien quiera su apoyo deberá ganárselo. Puede consultar más información sobre el partido en el sitio oficial del Partido Revolucionario Moderno.

