El Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) atraviesa un momento de transición institucional luego de que su Junta de Regentes confirmara oficialmente la renuncia del ingeniero Arturo Del Villar a la Rectoría, con efectividad desde el 30 de octubre de 2026. En su lugar, la misma Junta designó a Alliet Ortega como rectora interina, una decisión que busca garantizar la estabilidad operativa de una de las universidades más reconocidas del país mientras se define quién ocupará el cargo de forma permanente.
La renuncia que abre una nueva etapa en INTEC
Del Villar no se desvincula de forma abrupta. Según informó la Junta de Regentes, el ingeniero continuará colaborando con la institución en calidad de asesor hasta el 23 de diciembre de 2026, lo que permite una transición ordenada y sin fracturas en la gestión. Su trayectoria dentro de INTEC es extensa: antes de asumir la Rectoría, se desempeñó como docente y como vicerrector académico, roles desde los cuales contribuyó al diseño y fortalecimiento de la propuesta educativa de la universidad. La institución reconoció públicamente esa contribución al anunciar su salida.
La renuncia de Del Villar no llegó acompañada de explicaciones públicas sobre sus motivaciones, pero la rapidez con la que la Junta de Regentes activó el protocolo de sucesión revela que el proceso estaba contemplado institucionalmente. Lejos de generar incertidumbre, el anuncio fue acompañado de un mensaje de continuidad y de respaldo a las estructuras académicas y administrativas vigentes.
Alliet Ortega: la designación que marca el camino
Alliet Ortega, hasta ahora vicerrectora de Administración y Finanzas, asume la rectoría interina de INTEC con un mandato claro: mantener la operatividad de la institución sin interrupciones mientras se desarrolla el proceso formal de selección del nuevo rector. Su designación no fue arbitraria. La Junta de Regentes fundamentó la decisión en su antigüedad dentro de la institución, en cumplimiento estricto de los reglamentos internos, lo que le otorga legitimidad procedimental desde el primer día.
Es un detalle que la propia Junta se encargó de subrayar: el nombramiento de Alliet Ortega como rectora interina no implica ninguna ventaja ni condicionamiento para el proceso de selección del próximo rector. Quien ocupe el cargo de forma permanente será elegido mediante un proceso de postulaciones y evaluación que se llevará a cabo en colaboración con el Consejo Académico, respetando los requisitos y plazos establecidos en los estatutos de la universidad.
Durante este periodo de transición, Ortega contará con el respaldo del Comité Ejecutivo y de la propia Junta de Regentes. Además, las vicerrectoras participarán activamente en las reuniones institucionales para facilitar la coordinación de decisiones, un mecanismo que apunta a distribuir la responsabilidad de gobierno y evitar cuellos de botella en la gestión.
Lo que no cambia: la vida académica sigue su curso
Más allá del movimiento en la cúpula directiva, INTEC garantiza que sus actividades cotidianas no se verán afectadas. Las labores docentes, administrativas, de investigación y de vinculación continuarán conforme a la planificación vigente, bajo la dirección de la rectoría interina y las diferentes vicerrectorías. Es un mensaje dirigido tanto a la comunidad universitaria como a los sectores con los que la institución mantiene vínculos académicos y sociales.
La Junta de Regentes cerró su comunicado reafirmando el compromiso de INTEC con la excelencia académica y con el desarrollo de la sociedad dominicana, una declaración que, en el contexto de un cambio de liderazgo, funciona también como señal de estabilidad hacia el exterior. Con Alliet Ortega al frente de forma interina y un proceso de selección por delante, la universidad enfrenta una transición que, al menos en sus primeras horas, luce ordenada y apegada a sus propias normas.

