El presidente Luis Abinader recibió este martes en el Palacio Nacional a Jorge Asjana David, recién electo rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) para el período 2026-2030. El encuentro marcó el inicio formal de una relación de trabajo entre el Ejecutivo y la nueva conducción de la principal universidad pública del país, con la educación superior como eje central del diálogo.
Lo que revela la agenda del nuevo rector de la UASD
Durante la reunión, Asjana David expuso ante el presidente los pilares de su propuesta de gestión: mejorar la calidad académica, potenciar la investigación científica, fomentar la innovación y modernizar las estructuras institucionales de la UASD. El objetivo declarado es consolidar a la academia como motor del desarrollo nacional, un rol que la universidad ha sostenido históricamente pero que enfrenta el desafío de actualizarse ante las demandas del mercado laboral y la economía del conocimiento.
Uno de los puntos que concentró la discusión fue la vinculación entre la universidad, el Estado y los distintos sectores de la sociedad. Asjana David apuesta por una formación alineada con las necesidades reales del país, lo que implica abrir canales de colaboración con el sector productivo, las instituciones públicas y la comunidad científica internacional. Esta orientación coincide con las iniciativas del Gobierno enfocadas en el fortalecimiento de la educación superior, que el propio Abinader ha impulsado durante su gestión.
- Mejora de la calidad académica
- Potenciación de la investigación científica
- Fomento de la innovación institucional
- Modernización de las estructuras de la UASD
- Mayor vinculación entre universidad, Estado y sociedad
El perfil que llega a conducir la universidad pública más grande del país
Antes de asumir la rectoría, Jorge Asjana David construyó una trayectoria que combina la práctica médica con la gestión académica de alto nivel dentro de la propia UASD. Médico cirujano de formación, ocupó la decanatura de la Facultad de Ciencias de la Salud y la dirección de la Escuela de Medicina, dos de las dependencias más grandes e influyentes de la institución. También integró distintos organismos de dirección universitaria, lo que le otorga un conocimiento profundo de la burocracia y la cultura interna de la casa de estudios.
Su perfil no es el de un administrador externo que llega a reformar desde afuera, sino el de un actor que conoce los engranajes de la Universidad Autónoma de Santo Domingo desde adentro. Esa combinación de experiencia clínica, docencia universitaria y gestión institucional es, según sus propias declaraciones, la base sobre la que construirá su mandato. El reto es traducir esa trayectoria en transformaciones concretas que eleven los estándares académicos y científicos de la UASD en un período de cuatro años.

