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Sociedades médicas rechazan topes en copagos propuestos por DIDA

Sociedades médicas rechazan topes en copagos propuestos por DIDA

La propuesta de la Dirección General de Información y Defensa de los Afiliados a la Seguridad Social (DIDA) para regular los topes en copagos médicos encendió una controversia que expone una de las tensiones más antiguas del sistema de salud dominicano: quién paga el costo de sus deficiencias. Tres de las principales sociedades médicas del país salieron a rechazar la iniciativa, advirtiendo que limitar los cobros sin revisar los honorarios profesionales equivale a trasladar el problema hacia los médicos.

Lo que propone la DIDA y por qué genera tensión

El director de la DIDA, Elías Báez, presentó ante la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL) una defensa colectiva que busca establecer un rango de copagos de entre RD$500 y RD$1,500 por consulta, según la complejidad del servicio. La propuesta también plantea que las consultas de seguimiento para la lectura de resultados de análisis y estudios no sean cobradas como si fueran consultas iniciales, eliminando así un cobro que los afiliados consideran duplicado.

Báez argumentó que los copagos actuales por consultas especializadas oscilan entre RD$1,000 y RD$5,000, una carga que calificó de considerable para los afiliados al sistema. Recordó que la normativa vigente establece que las ARS deben cubrir RD$750 por honorarios médicos en consultas ambulatorias, mientras el afiliado aporta un copago de RD$100. Sin embargo, muchos centros privados exigen montos adicionales que operan sin regulación efectiva, lo que en la práctica convierte ese esquema en letra muerta.

Por qué las sociedades médicas rechazan los topes en copagos

La respuesta del sector médico fue rápida y coordinada. La Sociedad Dominicana de Neumología, la Sociedad Dominicana de Oncología Médica y la Sociedad Dominicana de Cardiología expresaron su desacuerdo con la propuesta, aunque con matices distintos en cada caso.

La doctora Maribel Jorge, presidenta de la Sociedad de Neumología, aclaró que su gremio no defiende los cobros abusivos ni se opone a proteger la economía de los pacientes. Lo que rechaza es que se establezcan límites a los copagos sin evaluar simultáneamente los honorarios profesionales y los costos reales de los servicios. Según Jorge, esa omisión desvaloriza el trabajo médico y traslada las deficiencias estructurales del sistema sobre los profesionales que lo sostienen. Abogó por un diálogo tripartito entre SISALRIL, DIDA y las sociedades médicas antes de implementar cualquier regulación.

El doctor Miguel Monanci, presidente de la Sociedad Dominicana de Oncología Médica, fue más directo: en lugar de fijar topes en copagos, las autoridades deberían concentrar sus esfuerzos en ampliar la cobertura del Plan Básico de Salud, que es donde reside el problema de fondo. Por su parte, la doctora Vizmary Pineda, presidenta de la Sociedad de Cardiología, señaló que existen problemas más urgentes en el sistema, como el acceso a tratamientos y medicamentos que las ARS no cubren, y que el debate sobre los cobros médicos desplaza la atención de esas prioridades.

  • Sociedad Dominicana de Neumología: pide diálogo antes de regular y advierte sobre la desvalorización del trabajo médico.
  • Sociedad Dominicana de Oncología Médica: propone mejorar la cobertura del Plan Básico en lugar de limitar copagos.
  • Sociedad Dominicana de Cardiología: señala que el acceso a medicamentos y tratamientos es una prioridad mayor.

El argumento que ninguna parte puede ignorar

Detrás del debate técnico sobre cifras y rangos, hay una discusión más profunda sobre el valor del trabajo médico en el sistema dominicano. La doctora Jorge lo planteó con claridad: los médicos invierten años de formación especializada y merecen un reconocimiento económico justo. Permitir que las fallas del sistema recaigan sobre ellos no solo es inequitativo, sino que pone en riesgo la calidad de la atención a largo plazo.

El argumento de la DIDA, sin embargo, también tiene peso. Cuando un afiliado paga entre RD$1,000 y RD$5,000 por una consulta especializada en un sistema que teóricamente debería cubrirle RD$750, la brecha no es un detalle administrativo: es una falla sistémica que afecta directamente el acceso a la salud. La propuesta de establecer topes en copagos busca, al menos en parte, cerrar esa brecha.

Lo que el debate deja en evidencia es que ninguna de las dos posiciones es suficiente por sí sola. Regular los copagos sin revisar los honorarios es incompleto; pero ignorar la carga que esos copagos representan para los afiliados tampoco es sostenible. El llamado al diálogo que hizo la Sociedad de Neumología apunta, quizás, al único camino que puede producir una solución duradera. La Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales tiene ahora la presión de arbitrar entre dos sectores que defienden intereses legítimos, pero que hasta ahora han hablado en paralelo.

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