Los aficionados al béisbol dominicano tendrán que esperar. La posibilidad de ver a las Águilas Cibaeñas y los Tigres del Licey enfrentarse en Miami durante diciembre sigue siendo una idea en construcción, no un hecho consumado. Así lo dejó claro Vitelio Mejía, presidente de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (Lidom), quien pidió cautela ante la expectativa generada alrededor de esta iniciativa.
Lo que falta para que el Águilas Licey en Miami sea una realidad
Durante su participación en el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, Mejía fue enfático en separar lo que ya está firmado de lo que aún se discute. “Los partidos de diciembre son un tema de los equipos, la liga y los Marlins. No hay ninguna empresa de por medio y eso está en estudios. Lo único firmado hasta ahora es la Serie del Caribe del 2028”, afirmó el dirigente. La propuesta involucra a los clubes, a Lidom y a los Marlins de Miami, pero ninguna de las partes ha emitido una confirmación oficial que respalde una fecha o formato definitivo.
La aclaración de Mejía no es menor. En semanas recientes, la posibilidad de disputar partidos en suelo estadounidense había generado expectativa en la comunidad dominicana en el sur de Florida, una de las más numerosas del país. Sin embargo, el presidente de Lidom subrayó que la iniciativa no cuenta aún con el respaldo institucional necesario para considerarse un proyecto en marcha.
El reto económico que frena los partidos en el extranjero
Más allá de la logística, el obstáculo central es financiero. Mejía explicó que uno de los principales desafíos para llevar partidos del Round Robin fuera del país ha sido encontrar un modelo de negocio que garantice la rentabilidad sin perjudicar económicamente a las franquicias participantes. El problema estructural es claro: la incertidumbre sobre qué equipos avanzarán a la semifinal hace prácticamente imposible comercializar con anticipación un evento de esa naturaleza en el extranjero.
A eso se suma la cuestión de la compensación. Cada franquicia que cede un partido como local renuncia a ingresos concretos: taquilla, concesiones, patrocinios locales. Mejía planteó la necesidad de determinar con precisión el valor económico de esos encuentros y qué aporte debería ofrecer la sede internacional para cubrir esa pérdida. Sin esa ecuación resuelta, cualquier acuerdo sería inviable a largo plazo.
- Modelo de negocio sostenible para las franquicias
- Compensación económica por partidos cedidos como locales
- Coordinación entre Lidom, los clubes y los Marlins de Miami
- Definición anticipada de los equipos participantes en el Round Robin
El sistema ABS revela datos que sorprenden en el arranque de temporada
En paralelo a la discusión sobre la expansión internacional, Mejía abordó el desempeño del sistema automatizado de bolas y strikes (ABS), una de las novedades tecnológicas de la temporada en curso. El dirigente señaló que la herramienta permite evaluar con mayor precisión las decisiones arbitrales, aunque advirtió que la muestra disponible aún es limitada dado que la temporada recién comienza.
Los números iniciales, sin embargo, ya ofrecen una fotografía interesante. Los Tigres del Licey lideran el registro de desafíos ganados con 11 aciertos en 17 solicitudes, lo que representa una efectividad del 64.7 %. En el conjunto de la liga, se han solicitado 66 revisiones en total: 38 han resultado exitosas y 28 fallidas, para una efectividad general del 57.6 %. Estos datos sugieren que los árbitros aciertan en poco más de cuatro de cada diez decisiones cuestionadas, un indicador que Lidom seguirá monitoreando a medida que avance el campeonato.
Lidom Kids, el proyecto que apunta al futuro del béisbol dominicano
Más allá de los debates sobre expansión y tecnología, Mejía también adelantó una iniciativa orientada al desarrollo de base: el programa Lidom Kids. La propuesta contempla la creación de un equipo infantil por cada franquicia de la liga, con el objetivo de que el campeón de esa competencia represente al país en la Serie del Caribe Kids. El proyecto refleja el interés de Lidom por fortalecer el ecosistema del béisbol dominicano desde las categorías formativas, asegurando que la cantera del deporte nacional tenga visibilidad y estructura competitiva a nivel regional. La iniciativa, si se concreta, añadiría una nueva dimensión al calendario del béisbol invernal dominicano y ampliaría el alcance de las franquicias más allá del béisbol profesional.

