Un temblor de magnitud 5.3 sacudió este viernes el este de República Dominicana, generando pánico entre la población, evacuaciones preventivas en el Distrito Nacional y ondas sísmicas que se extendieron hasta Puerto Rico. El movimiento fue registrado por el Instituto Sismológico de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y, aunque hasta el momento no se reportan daños materiales, la magnitud del evento activó de inmediato los protocolos de emergencia en varias instituciones del país.
El temblor magnitud 5.3 que nadie esperaba este viernes
De acuerdo con Ismael Gómez, analista del Instituto Sismológico de la UASD, el epicentro del sismo se ubicó a 34 kilómetros de la isla Saona, con una latitud de 17.92 y una profundidad de 44.9 kilómetros. Esa combinación de distancia y profundidad explica por qué el temblor se percibió con diferente intensidad en distintas zonas: mientras en algunas áreas fue apenas perceptible, en otras generó una reacción inmediata de alarma.
Las localidades donde el movimiento telúrico se sintió con mayor claridad incluyeron Higüey, el Distrito Nacional y La Romana, tres puntos geográficamente dispersos que dan cuenta del alcance real del evento. La señal sísmica cruzó además el canal de la Mona y fue registrada en Puerto Rico, confirmando la relevancia regional del fenómeno.
Evacuaciones organizadas y protocolos que funcionaron
La respuesta más visible al temblor se produjo en la intersección de las avenidas México y Leopoldo Navarro, en el corazón del Distrito Nacional, donde empleados de diversas instituciones abandonaron sus edificios de forma preventiva. La evacuación se desarrolló de manera ordenada, sin incidentes, siguiendo las directrices de organismos de seguridad y las brigadas internas de emergencia de cada entidad.
El personal fue dirigido hacia los puntos de reunión previamente establecidos, donde permaneció mientras se realizaban las evaluaciones estructurales de los inmuebles. Este tipo de respuesta coordinada refleja el avance en la cultura de prevención sísmica que han impulsado las autoridades dominicanas en los últimos años, especialmente tras los aprendizajes derivados de eventos sísmicos regionales de mayor magnitud.
- Epicentro: 34 km al este de la isla Saona
- Profundidad: 44.9 kilómetros
- Zonas afectadas: Higüey, Distrito Nacional, La Romana y Puerto Rico
- Daños reportados: ninguno hasta el momento
- Evacuaciones: edificios en avenidas México y Leopoldo Navarro
Lo que revelan los datos sobre la actividad sísmica en el este del país
República Dominicana se encuentra en una zona de alta actividad sísmica, ubicada sobre la interacción de las placas tectónicas del Caribe y Norteamérica. El área oriental de la isla, cercana a la isla Saona y al canal de la Mona, ha registrado históricamente una concentración significativa de eventos sísmicos de diversa magnitud. Un temblor de 5.3 en esa zona no es un hecho aislado, sino parte de un patrón geológico que las autoridades monitorean de forma permanente.
El Instituto Sismológico de la UASD cumple un rol central en ese monitoreo continuo, proporcionando datos en tiempo real que permiten a las autoridades civiles y de protección activar los mecanismos de respuesta adecuados. La rapidez con la que se difundió la información sobre el epicentro, la profundidad y las zonas de percepción del sismo este viernes es un indicador del nivel de preparación institucional alcanzado. Las autoridades continúan verificando las condiciones estructurales de los edificios evacuados antes de autorizar el regreso del personal a sus puestos de trabajo.

