Un pintor de letras detenido en San Francisco de Macorís por su presunta vinculación en un complot contra el presidente Luis Abinader salió ante la prensa con una versión que, de ser cierta, lo convertiría en el personaje más involuntario de uno de los casos más sonados de las últimas semanas. Leomar Antonio Brens Brito asegura que su única conexión con los demás arrestados fue un encargo profesional: hacerles un letrero.
El argumento que lo separa del presunto atentado contra Abinader
Mientras permanecía bajo custodia, Brens Brito ofreció una explicación concreta sobre cómo terminó vinculado al grupo detenido. Según relató a la prensa, uno de los implicados lo contactó en dos ocasiones en casa de su esposa para solicitarle un trabajo de rotulación. “Yo soy pintor de letras y ese muchacho fue dos veces a la casa de la esposa mía para que le hiciera un letrero”, declaró, subrayando que esa relación laboral fue el único punto de contacto entre él y los demás arrestados.
El detenido insistió en que “no tiene que ver nada con eso” y se describió como un profesional del diseño gráfico y la pintura de letras, completamente ajeno a cualquier plan criminal. Añadió, además, que ni siquiera llegó a completar la pancarta que le habían encargado, lo que en su lectura refuerza la idea de que su participación fue marginal y estrictamente comercial.
Lo que revela su actitud ante la detención
Más allá de la versión sobre el letrero, el comportamiento de Brens Brito durante su detención ofrece detalles que sus allegados probablemente seguirán con atención. El pintor aseguró que se entregó voluntariamente a las autoridades y que, como resultado de esa decisión, no sufrió agresiones físicas durante el proceso. “No ha sufrido maltrato”, afirmó, agradeciendo el trato recibido en circunstancias que, reconoció, podían haber sido distintas.
Ante las acusaciones de haber amenazado al jefe de Estado, el detenido fue directo: se disculpó públicamente con el presidente Abinader e insistió en que “no ha amenazado a nadie”. El gesto, inusual en este tipo de casos, parece orientado tanto a desvincularse del expediente judicial como a proyectar una imagen de ciudadano cooperador ante la opinión pública.
- Brens Brito afirma haber sido contactado exclusivamente para realizar un letrero.
- Asegura no haber completado el trabajo encargado.
- Se entregó voluntariamente a las autoridades.
- Negó haber amenazado al presidente y ofreció disculpas públicas.
- Reportó no haber recibido maltrato físico durante la detención.
Un trabajador conocido que pide calma a su familia
Quienes lo conocen en San Francisco de Macorís lo describen como un trabajador reconocido en su comunidad, dato que el propio Brens Brito utilizó como argumento de credibilidad ante las cámaras. En ese contexto, pidió tranquilidad a sus familiares mientras espera que las autoridades aclaren su situación y determinen si su versión sobre el letrero tiene respaldo en las investigaciones en curso.
El caso del presunto atentado contra Abinader sigue bajo investigación por parte de las autoridades dominicanas. La detención de Brens Brito forma parte de un operativo más amplio que resultó en varios arrestos, y su testimonio público añade una capa de complejidad a un expediente que aún no ha sido resuelto. Si su relato es verificado, el pintor podría quedar fuera del círculo de responsabilidad directa; si no, su declaración ante la prensa se convertirá en uno de los elementos del proceso judicial que se avecina.

