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Abinader y Collado inauguran Ruta de Electromovilidad en Ciudad Colonial

Abinader y Collado inauguran Ruta de Electromovilidad en Ciudad Colonial

La Ruta de Electromovilidad llegó este día a la Ciudad Colonial de Santo Domingo con una promesa concreta: transformar la forma en que residentes y turistas se mueven por el centro histórico más antiguo del hemisferio occidental. El presidente Luis Abinader y el ministro de Turismo, David Collado, encabezaron la ceremonia de inauguración de un proyecto que combina movilidad sostenible, inclusión laboral femenina y accesibilidad universal en un solo trayecto de 12.4 kilómetros.

Lo que revela la Ruta de Electromovilidad sobre el nuevo modelo de transporte urbano

El proyecto no es una iniciativa aislada. La Ruta de Electromovilidad forma parte del Programa Integral de Desarrollo Turístico y Urbano de la Ciudad Colonial de Santo Domingo (PIDTUCCSD), ejecutado por el Ministerio de Turismo en coordinación con el Ministerio de Cultura y la Alcaldía del Distrito Nacional (ADN). Su financiamiento proviene de dos fuentes internacionales de peso: el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con más de 98 millones de pesos, y una donación no reembolsable de la Unión Europea, que aportó más de 71 millones de pesos adicionales. En total, el proyecto moviliza más de 169 millones de pesos en inversión directa.

Durante la ceremonia estuvieron presentes el embajador de la Unión Europea en República Dominicana, Raúl Fuentes Milani, y la representante del Grupo BID en el país, Nathalie Alvarado, junto a diversas autoridades gubernamentales y empresas asociadas al proyecto. Su presencia subrayó el carácter multilateral de una apuesta que va más allá del transporte: es también una señal del posicionamiento de República Dominicana como destino comprometido con la sostenibilidad.

El dato que sorprende: el 90% de las conductoras son mujeres

El ministro Collado destacó durante el acto uno de los elementos más llamativos del proyecto: el 90% de las conductoras del sistema serán mujeres, convirtiendo la ruta en un instrumento activo de inserción laboral femenina. Este componente social no estaba en el guion habitual de un proyecto de infraestructura, y su inclusión refleja una visión más amplia de lo que puede significar modernizar el transporte en una zona histórica.

La operación del servicio estará a cargo de la Operadora Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA), mientras que el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) asumirá la regulación del servicio. Esta distribución de responsabilidades garantiza tanto la continuidad operativa como el marco normativo necesario para que la ruta funcione con estándares de calidad sostenidos en el tiempo.

Cinco electrobuses, 31 paradas y accesibilidad universal como estándar

La infraestructura del proyecto incluye elementos técnicos y sociales que vale la pena detallar:

  • Cinco electrobuses con capacidad para 22 pasajeros cada uno, diseñados bajo principios de accesibilidad universal.
  • 31 paradas en total: 17 dentro de la Ciudad Colonial y 14 en las áreas aledañas.
  • 12.4 kilómetros de trayecto que conectan el casco histórico con su entorno inmediato.
  • Espacio habilitado para sillas de ruedas y asientos preferenciales para personas con discapacidad, movilidad reducida o adultos mayores.
  • Readecuación del Patio de Carga, donde se recargarán los buses eléctricos.
  • Asistencia técnica incluida para garantizar la correcta operación del sistema.

Los buses fueron adquiridos con los fondos de la donación europea y representan la apuesta tecnológica central del proyecto. Su diseño no solo responde a criterios de eficiencia energética, sino también a la necesidad de integrar a todos los usuarios, independientemente de su condición física.

Por qué este proyecto sacude la agenda de sostenibilidad dominicana

Más allá de la movilidad, la Ruta de Electromovilidad tiene objetivos ambientales explícitos. El proyecto busca contribuir a la descarbonización del transporte, mejorar la calidad del aire en una zona de alta densidad turística y reducir la contaminación sonora que históricamente ha afectado la experiencia de visita en la Ciudad Colonial. En un contexto donde el turismo representa uno de los principales motores económicos del país, apostar por un transporte limpio en el corazón histórico de Santo Domingo tiene implicaciones que van más allá del trayecto de 12.4 kilómetros.

La iniciativa se alinea con los compromisos de desarrollo sostenible asumidos por el gobierno dominicano y con los estándares que organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo promueven en sus proyectos de movilidad urbana en América Latina. Para la Ciudad Colonial, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, contar con un sistema de transporte eléctrico, accesible e inclusivo no es solo una mejora logística: es parte de la narrativa que define su futuro como destino de clase mundial. La Ruta de Electromovilidad es, en ese sentido, mucho más que cinco buses.

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