Las amenazas de bomba pusieron en alerta a varios aeropuertos europeos este día, cuando cuatro vuelos en distintas rutas del continente activaron sus protocolos de seguridad de forma simultánea. Los incidentes afectaron trayectos con destino a Varsovia, Murcia y Sofía, y movilizaron a cuerpos policiales y equipos de inspección en tierra en al menos cuatro países.
Lo que revelan los cuatro incidentes de amenazas de bomba
El primero de los casos involucró un vuelo de la aerolínea LOT que partió desde Londres con destino a Varsovia. La amenaza fue detectada a las 09:54 hora local, lo que obligó a desviar la aeronave al aeropuerto de Warsaw/Modlin. El avión, un Boeing 737 MAX con 181 pasajeros a bordo, aterrizó sin incidentes y fue conducido a una zona segura para su inspección. Como consecuencia directa, el aeropuerto de Warsaw/Modlin cerró temporalmente sus operaciones, aunque los pasajeros pudieron iniciar el desembarque una vez asegurada el área.
El segundo vuelo afectado fue operado por SAS desde Copenhague, también con destino a Varsovia. La aeronave recibió una amenaza similar, pero logró aterrizar sin contratiempos. La portavoz de la aerolínea, Alexandra Lindgren Kaoukij, confirmó que la compañía está colaborando activamente con las autoridades policiales para esclarecer el origen de la amenaza.
Murcia y Sofía: dos escenarios que elevan la tensión
En paralelo, un vuelo de Ryanair procedente de Mánchester realizó una escala en el Aeropuerto Internacional de la Región de Murcia, donde las autoridades activaron un comité de crisis. El avión aterrizó a las 10:50 hora local con 114 pasajeros y 7 tripulantes a bordo. Un dispositivo de seguridad fue desplegado de inmediato para asegurar la aeronave y llevar a cabo los controles pertinentes antes de permitir cualquier movimiento.
El cuarto incidente tuvo lugar en Bulgaria. Un avión procedente de Israel aterrizó en el aeropuerto de Sofía tras recibir una amenaza de bomba por correo electrónico. El Gobierno búlgaro informó que la aeronave fue estacionada lejos de la terminal principal y de otras aeronaves para facilitar su inspección sin riesgo para las instalaciones. El uso del correo electrónico como canal de amenaza añade un elemento que las autoridades están analizando con especial atención.
Hasta el momento, ninguna de las investigaciones ha identificado una intención o acción terrorista específica detrás de las amenazas de bomba. Sin embargo, la coordinación simultánea de cuatro alertas en distintos países europeos ha llevado a las autoridades a reforzar los protocolos de seguridad en los aeropuertos del continente. Los organismos de inteligencia de los países involucrados trabajan para determinar si existe un patrón común o si se trata de incidentes aislados. La Organización Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea (Eurocontrol) monitorea de cerca la situación en coordinación con las autoridades nacionales.

