A partir de este lunes, Estados Unidos comenzará a exigir fianzas de hasta 20,000 dólares a ciudadanos de aproximadamente 50 países que soliciten visas de turismo y negocios. La medida, anunciada por el Departamento de Estado, convierte en política permanente un programa piloto que arrancó en agosto del año pasado y que ya mostró resultados contundentes: la mitad de los solicitantes desistió del proceso al conocer el requisito.
Las visas de turismo bajo nueva exigencia financiera
El programa afecta específicamente a quienes solicitan visados B-1/B-2, las categorías destinadas a turismo y viajes de negocios de corta duración. Los funcionarios consulares tendrán la facultad de determinar el monto exacto de la fianza en cada caso, con tres opciones posibles: 10,000, 15,000 o 20,000 dólares. Este pago deberá realizarse antes de que el solicitante pueda siquiera iniciar el proceso de visado, lo que representa una barrera económica sin precedentes en el sistema migratorio estadounidense.
Los fondos recaudados serán gestionados conjuntamente por el Departamento del Tesoro y el Departamento de Estado. El Gobierno asegura que el dinero será devuelto íntegramente una vez que el viajero finalice su estancia en territorio estadounidense dentro del plazo autorizado. Sin embargo, la lógica del sistema es disuasoria: quien no regrese a tiempo pierde la fianza.
Los países afectados y lo que revela la lista
La medida recae sobre ciudadanos de naciones que, según la administración de Donald Trump, registran altas tasas de permanencia irregular tras el vencimiento de sus visados. La lista incluye países de dos regiones principalmente:
- América: Cuba, Granada, Nicaragua y Venezuela.
- África: Benín, Cabo Verde, Nigeria, Etiopía y Uganda, entre otros.
En total, cerca de 50 naciones quedan bajo este esquema, con una concentración notable en el continente africano. La selección no es arbitraria: responde a datos migratorios internos que identifican a estos países como los de mayor índice de overstay, es decir, ciudadanos que permanecen en EE.UU. más allá del período permitido por sus visas de turismo o negocios.
El dato que lo cambia todo: qué reveló el programa piloto
Durante el primer año de vigencia del programa piloto, iniciado en agosto de 2024, se identificaron 20,000 solicitudes que requerían el pago de fianza. El resultado fue revelador: aproximadamente la mitad de los solicitantes optó por no continuar con el trámite. Para la administración Trump, esa cifra es precisamente el objetivo: reducir el flujo de personas que, según sus proyecciones, podrían convertirse en residentes irregulares.
La Casa Blanca presenta esta política como un componente más de su estrategia migratoria ampliada, que incluye deportaciones masivas, restricciones al asilo y endurecimiento de los controles fronterizos. La fianza para visas de turismo y negocios añade una capa económica a ese enfoque, apuntando no solo a quienes ya están en el país, sino a quienes aún no han llegado. El mensaje es claro: entrar a Estados Unidos tendrá un costo financiero real, incluso antes de abordar el avión.

