La tragedia que sacude a Venezuela tras una serie de devastadores terremotos ha cruzado fronteras y llegado con fuerza a República Dominicana. Organizaciones de la sociedad civil y miembros de la diáspora venezolana en el país han elevado una petición urgente al Gobierno dominicano: flexibilizar el plan de regularización de ciudadanos venezolanos para permitirles viajar y asistir a sus familiares atrapados en medio de la crisis.
Por qué el plan de regularización se vuelve urgente ahora
La emergencia humanitaria en Venezuela ha transformado lo que era un trámite migratorio ordinario en una cuestión de vida o muerte para miles de familias. Los venezolanos residentes en República Dominicana señalan que las condiciones actuales del plan de regularización limitan su capacidad de moverse libremente para auxiliar a sus seres queridos en las zonas afectadas por los sismos, que han dejado miles de muertos y comunidades enteras devastadas.
La solicitud no es solo burocrática: detrás de cada expediente hay una familia dividida por la distancia y ahora también por el desastre. Las organizaciones que representan a la comunidad venezolana en el país insisten en que una respuesta ágil por parte de las autoridades dominicanas marcaría una diferencia real en el terreno, facilitando el tránsito de quienes necesitan regresar temporalmente para apoyar labores de rescate y asistencia.
Lo que revela la respuesta solidaria desde República Dominicana
En medio del drama, la diáspora venezolana también ha tenido palabras de reconocimiento. Los miembros de estas organizaciones expresaron su agradecimiento al pueblo dominicano por la ayuda humanitaria enviada a Venezuela en respuesta a los terremotos. Hasta el momento, se han transportado aproximadamente 3 mil toneladas de insumos diversos, producto del esfuerzo conjunto de venezolanos y dominicanos que han respondido con rapidez ante la emergencia.
Sin embargo, la necesidad supera con creces lo enviado. Las organizaciones han identificado los recursos más urgentes que requieren las zonas afectadas:
- Insumos quirúrgicos
- Medicamentos
- Biberones
- Pañales
Estos artículos, aparentemente cotidianos, se han convertido en bienes escasos en las áreas golpeadas por los sismos, donde la infraestructura sanitaria ha colapsado y la población más vulnerable, incluyendo recién nacidos y heridos, enfrenta condiciones críticas.
El régimen venezolano, señalado como obstáculo
La crisis no solo tiene una dimensión natural. Las organizaciones de la diáspora venezolana también instaron a los organismos internacionales a actuar frente al régimen venezolano, al que acusan de obstaculizar los esfuerzos de rescate en lugar de facilitarlos. Esta denuncia añade una capa política a una emergencia que, en cualquier otro contexto, debería estar por encima de cualquier disputa de poder.
Más de diez días después de los primeros sismos, miles de víctimas continúan viviendo en carpas en las zonas afectadas. Las organizaciones han enfatizado la necesidad urgente de organizar y reubicar a esta población, cuya situación se deteriora con cada día que pasa sin una respuesta coordinada y efectiva. La comunidad venezolana en República Dominicana sigue de cerca cada avance, y su llamado al Gobierno dominicano para flexibilizar el plan de regularización es, en el fondo, un llamado a no dejar solas a las familias en el momento más difícil. Más información sobre los mecanismos de protección migratoria puede consultarse en el sitio de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

