El Aeropuerto Internacional Cabo Rojo está llamado a convertirse en uno de los motores de desarrollo más importantes del sur de la República Dominicana. Así lo anunció el director general del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC), Igor Rodríguez Durán, quien detalló el estado de avance del proyecto y su impacto esperado en la conectividad aérea, el turismo y la economía de la región.
Aeropuerto Cabo Rojo: el noveno internacional del país
El Aeropuerto Cabo Rojo se convertirá en el noveno aeropuerto internacional de la República Dominicana, un hito que refleja la expansión sostenida de la infraestructura aeronáutica nacional. El proyecto se ejecuta a través de un fideicomiso con participación del sector privado, un esquema que busca garantizar tanto la viabilidad financiera como la eficiencia operativa de la nueva terminal aérea.
Rodríguez Durán subrayó que la construcción de la pista avanza de forma significativa y que la instalación contará con un sistema de iluminación moderno, además de la capacidad técnica necesaria para las operaciones proyectadas. Lejos de ser una obra de impacto local, el director del IDAC la enmarca dentro de una visión nacional: la que impulsa el presidente Luis Abinader para fomentar el crecimiento económico en el sur del país.
Lo que revela el equipamiento: tecnología de vanguardia para el Sur
Más allá de la infraestructura física, el proyecto contempla la instalación de equipos de última generación que garantizarán operaciones seguras y eficientes desde el primer día. Entre los sistemas previstos se encuentran:
- Una torre de control con tecnología avanzada.
- Un sistema de medición a distancia VOR/DME.
- Una estación meteorológica para monitoreo en tiempo real.
- Un radar con tecnología ADS-B, estándar internacional en vigilancia aérea.
Este conjunto tecnológico posiciona al Aeropuerto Cabo Rojo no solo como una puerta de entrada regional, sino como una instalación alineada con los estándares de la aviación civil internacional. La combinación de infraestructura física y equipamiento de punta es, según el IDAC, lo que diferencia este proyecto de otras terminales del país.
50 nuevos controladores y el desafío del capital humano
La expansión de la infraestructura aeronáutica dominicana no se limita al cemento y la tecnología: también exige talento especializado. Ante el crecimiento sostenido de las operaciones aéreas en el país, el IDAC, en coordinación con el Ministerio de Administración Pública (MAP), ha abierto un curso-concurso para incorporar 50 nuevos controladores de tránsito aéreo.
Esta iniciativa responde a una necesidad estructural: el aumento del tráfico aéreo exige más personal técnico capacitado para garantizar la seguridad en los cielos dominicanos. El proceso de selección, que combina formación y evaluación competitiva, busca asegurar que quienes ingresen al sistema cumplan con los estándares exigidos por la aviación civil. El Aeropuerto Cabo Rojo, en ese sentido, no solo generará empleos directos e indirectos en la región Sur, sino que también impulsará la profesionalización del sector a nivel nacional.
El impacto económico que nadie debe subestimar
El potencial transformador del Aeropuerto Cabo Rojo va más allá de los vuelos. La nueva terminal aérea abrirá rutas de conectividad que hoy no existen para el sur dominicano, facilitando el acceso de turistas, inversionistas y operadores logísticos a una región con recursos naturales y culturales de alto valor. Según las proyecciones del IDAC, la obra generará cientos de empleos directos e indirectos y dinamizará la actividad económica y turística local.
Las declaraciones de Rodríguez Durán fueron emitidas durante el programa Hoy Mismo, transmitido por Color Visión. Para conocer más sobre la regulación aeronáutica en el país, puede consultar el portal oficial del Instituto Dominicano de Aviación Civil. El Aeropuerto Cabo Rojo representa, en definitiva, una apuesta concreta por reducir las asimetrías de desarrollo entre regiones y colocar al sur dominicano en el mapa de la conectividad aérea internacional.

