El canciller dominicano Víctor “Ito” Bisonó llevó un mensaje directo a las Naciones Unidas: no hay salida para Haití si la seguridad avanza sola. Durante su intervención ante el Grupo Consultivo Ad Hoc del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC), el ministro de Relaciones Exteriores reafirmó que la seguridad y desarrollo deben marchar en paralelo, junto al fortalecimiento institucional, si se quiere una recuperación real y sostenible del país vecino.
Lo que Bisonó planteó ante el ECOSOC sobre Haití
La intervención tuvo lugar durante la Semana de Alto Nivel del 81.º período de sesiones de la Asamblea General, en el marco de la Reunión Ministerial del Grupo Consultivo Ad Hoc sobre Haití. Desde esa tribuna, Bisonó fue enfático: la responsabilidad primaria de la recuperación haitiana recae en los propios haitianos, pero la comunidad internacional tiene la obligación de acompañar ese proceso con coherencia, recursos y voluntad política real.
“Haití necesita hoy que la seguridad, la recuperación institucional y el desarrollo avancen juntos. Ese es el valor de este Grupo: conectar la respuesta inmediata con las condiciones para que Haití recupere estabilidad y soluciones sostenibles”, declaró el canciller ante los representantes reunidos en Nueva York.
El planteamiento dominicano no es retórico. Bisonó respaldó con datos concretos la urgencia del momento: la Fuerza de Supresión de Bandas (GSF), desplegada para contener la violencia armada en Haití, contaba al 8 de julio con apenas 1,083 efectivos disponibles, frente a los 5,550 que requiere su mandato para operar con eficacia. Una brecha que, en términos de seguridad sobre el terreno, es crítica.
Por qué la renovación del mandato de la GSF no puede esperar
Ante el inminente vencimiento de la autorización para el despliegue de la GSF, el canciller fue claro en la posición de Santo Domingo: la República Dominicana respalda la renovación del mandato, pero exige que esa decisión venga acompañada de financiamiento predecible, recursos suficientes y los contingentes militares necesarios. Renovar el mandato sin garantizar su operatividad real sería, en la práctica, una respuesta vacía.
El país ha respaldado los esfuerzos de recuperación no solo desde la diplomacia. Bisonó destacó que la República Dominicana ha facilitado acuerdos para evacuaciones médicas y ha puesto su territorio a disposición como plataforma logística para las operaciones de apoyo a Haití. Son gestos concretos que, según el canciller, ilustran el tipo de compromiso que la comunidad internacional debería replicar a mayor escala.
Seguridad y desarrollo: el argumento que cambia el enfoque
Uno de los puntos más relevantes del discurso fue la advertencia de Bisonó sobre los límites de una respuesta exclusivamente securitaria. El ministro subrayó que el fortalecimiento de la seguridad es solo un componente de lo que Haití necesita, y que sin una economía capaz de generar empleos y oportunidades —especialmente para los jóvenes— cualquier avance en el orden público será frágil y reversible.
“La comunidad internacional puede ayudar a ampliar esas oportunidades a través de financiamiento, cooperación y mecanismos que reduzcan los riesgos para la inversión productiva. En este ámbito, ECOSOC, instituciones financieras internacionales y el sistema de desarrollo de la ONU pueden hacer aportes concretos”, señaló el canciller.
- Inclusión de una dimensión económica real en los procesos de desarme, desmovilización y reintegración.
- Combate a la impunidad de quienes financian y abastecen a las bandas armadas.
- Financiamiento predecible y cooperación internacional para reducir riesgos de inversión.
- Apoyo logístico y humanitario desde países vecinos como la República Dominicana.
El canciller también abogó por atacar las redes que sostienen a los grupos armados desde adentro y desde afuera, señalando que la impunidad de quienes los financian y abastecen es un obstáculo tan grave como la violencia misma. Sin romper esa cadena, la seguridad y desarrollo que Bisonó reclama para Haití seguirán siendo una aspiración sin base firme.
El mensaje de la delegación dominicana ante el ECOSOC fue, en definitiva, una apuesta por la integralidad: ni la seguridad sin desarrollo, ni el desarrollo sin instituciones, ni las instituciones sin el respaldo sostenido de una comunidad internacional que cumpla sus compromisos más allá de las declaraciones.

