El mes de septiembre de 2026 se convirtió en un nuevo capítulo de tensión en la seguridad pública dominicana. Al menos 16 hombres han fallecido durante intervenciones de la Policía Nacional en diversas regiones del país, con la participación protagónica de agentes de la Dirección Central de Investigación (DICRIM). La cifra, registrada hasta el 19 de septiembre según un recuento de Diario Libre, eleva a 173 el total de muertes en operativos policiales durante 2026, un número que enciende alarmas sobre el uso de la fuerza letal en el país.
DICRIM intensifica su presencia en múltiples provincias
Los incidentes mortales se han distribuido a lo largo del territorio nacional, desde la frontera norte hasta el sur y el este del país. Las provincias de Santiago, Dajabón, Azua, Barahona, Santo Domingo y San Pedro de Macorís figuran entre los escenarios donde se han producido los enfrentamientos. En todos los casos, la versión oficial de la Policía Nacional apunta a supuestos intercambios de disparos como detonante de las muertes, aunque cada incidente está siendo investigado para determinar las circunstancias exactas.
Uno de los primeros casos que marcó el mes fue el de Dargenis de Jesús, apodado “El Sicario” o “Doble Filo”, quien murió en un enfrentamiento con el DICRIM en Dajabón. El hombre era buscado por las autoridades tras haber escapado de la cárcel de Najayo, donde enfrentaba cargos por su supuesta participación en el secuestro de una pareja. Su muerte abrió una secuencia de operativos que no se detendría en las semanas siguientes.
En Sabana Yegua, Azua, tres hombres perdieron la vida en un operativo conjunto del DICRIM y la Policía Preventiva. Los fallecidos fueron identificados como Danny Braulio Contreras, Estarling Leonel Peñaló —conocido como “El Santiaguero”— y Pedro Luis Paredes, acusados de intentar asaltar una empresa de envíos de remesas. El operativo, según las autoridades, fue una respuesta directa a la amenaza que representaban para la seguridad de los trabajadores del establecimiento.
Los rostros detrás de las cifras que sacuden septiembre
Más allá de los números, cada caso tiene nombre y circunstancias propias. En Santo Domingo Este, Luis Rivera Simón, de 30 años, y Henrry Joel Borrell Rudecindo, de 31 años, fallecieron tras resultar heridos durante una intervención del DICRIM. La versión oficial sostiene que ambos se movilizaban en un vehículo de transporte por aplicación cuyo conductor supuestamente los amenazaba, aunque los detalles del incidente permanecen bajo investigación.
En La Otra Banda, Santiago, Edilio Rafael Salcedo Paulino, de 41 años, murió en lo que las autoridades describieron como un intercambio de disparos con agentes del DICRIM. Según el reporte policial, Salcedo Paulino tenía una orden de arresto activa por su vinculación a una serie de robos en la zona. A él se suma Gregori Vásquez Valdez, alias “Gregori Peligro”, de 21 años, herido en un enfrentamiento con el DICRIM en el sector La Vereda, también en Santiago, según un informe preliminar de la institución.
- Dargenis de Jesús («El Sicario» / «Doble Filo») — Dajabón, fugado de Najayo
- Danny Braulio Contreras — Sabana Yegua, Azua
- Estarling Leonel Peñaló («El Santiaguero») — Sabana Yegua, Azua
- Pedro Luis Paredes — Sabana Yegua, Azua
- Luis Rivera Simón, 30 años — Santo Domingo Este
- Henrry Joel Borrell Rudecindo, 31 años — Santo Domingo Este
- Edilio Rafael Salcedo Paulino, 41 años — La Otra Banda, Santiago
- Gregori Vásquez Valdez («Gregori Peligro»), 21 años — La Vereda, Santiago
El ataque en Boca Chica y el patrón que revela el año 2026
Las recientes intervenciones no ocurren en el vacío. Parte del despliegue de septiembre responde directamente a un ataque registrado en Boca Chica el 12 de septiembre, que dejó dos personas muertas y varios heridos, y que activó una cadena de operativos orientados a desmantelar las redes criminales presuntamente responsables. La reacción institucional fue rápida y contundente, lo que explica en parte la concentración de incidentes en las semanas posteriores.
Sin embargo, el fenómeno trasciende un solo mes. El recuento acumulado de 2026 muestra que mayo fue el mes más letal con 35 muertes en operativos policiales, seguido de abril con 25. Septiembre, con sus 16 fallecidos hasta el día 19, mantiene un ritmo que podría superar meses anteriores si la tendencia continúa. La Policía Nacional sostiene de manera consistente que en todos los casos los fallecidos dispararon primero contra los agentes, quienes respondieron a la agresión. No obstante, la frecuencia y la distribución geográfica de los incidentes alimentan un debate que va más allá de la narrativa oficial: el de los límites del uso de la fuerza letal en un Estado democrático. Cada investigación abierta representa, al menos en teoría, una oportunidad para que el sistema de justicia determine si el DICRIM intensifica sus operativos dentro del marco legal o si hay patrones que requieren una revisión profunda de los protocolos de intervención.

