A partir de ayer, los contribuyentes clasificados como Grandes Contribuyentes Locales y Medianos que no completaron su registro en el sistema de facturación electrónica quedaron inhabilitados para emitir comprobantes fiscales por los servicios que reciben. La medida, que aplica a un universo de 12,232 contribuyentes según datos de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), marca un punto de no retorno en el cronograma de implementación del Sistema Fiscal de Facturación Electrónica en República Dominicana.
Lo que cambia con la entrada en vigor de la factura electrónica
Las secuencias de comprobantes fiscales no electrónicos tipo “B”, que habían sido asignadas previamente a este grupo de contribuyentes, tenían validez hasta el 31 de octubre de 2026. Vencido ese plazo, la única vía habilitada para emitir comprobantes es el formato electrónico conocido como e-CF, utilizando secuencias tipo “E”. No se trata de una recomendación ni de una transición gradual: es una obligación vigente con consecuencias tributarias concretas para quienes no la cumplan.
La normativa contempla una única excepción: el uso de comprobantes no electrónicos bajo un procedimiento especial de contingencia, aplicable únicamente en casos de fallos del sistema. Incluso en ese escenario, los e-CF deben almacenarse y enviarse a la DGII en cuanto se restablezca la comunicación. Si la contingencia supera los 15 días hábiles, el contribuyente deberá habilitar en la Oficina Virtual (OFV) la opción de envío de reportes de libros de ventas, compras, gastos, costos y retenciones para operar de forma ordinaria con comprobantes no electrónicos.
Este grupo representa el segundo escalón del cronograma de implementación. Los primeros en integrarse al sistema fueron los Grandes Contribuyentes Nacionales, un universo de 594 empresas que ya operan bajo el esquema electrónico. La secuencia revela una estrategia de adopción progresiva que ahora avanza hacia los segmentos más amplios del padrón tributario.
El dato que presiona al sector: 15 días para el tercer grupo
La transición no termina aquí. Quedan apenas 15 días para que los pequeños contribuyentes, microempresas y contribuyentes no clasificados estén obligados a emitir facturas electrónicas. El plazo vence el próximo 15 de noviembre y no admite extensión, dado que este segmento ya se encuentra en fase de prórroga. Para miles de negocios de menor escala, el reloj corre sin margen de maniobra.
Las consecuencias de no cumplir son dobles y afectan tanto al emisor como a sus clientes. Los contribuyentes que no implementen el sistema antes del vencimiento de su plazo incurrirán en infracciones tributarias con multas que oscilan entre:
- Cinco salarios mínimos como sanción mínima
- Cincuenta salarios mínimos como sanción máxima
- Pérdida del crédito fiscal para los clientes que reciban comprobantes no válidos
Este último punto es especialmente sensible para las cadenas de valor: una empresa que recibe un comprobante inválido no puede utilizarlo para deducir impuestos, lo que traslada el costo del incumplimiento más allá del infractor directo.
Más de 2,000 millones de e-CF emitidos confirman el avance del sistema
Los números respaldan la madurez del sistema. Hasta el mediodía de hoy se habían emitido de manera satisfactoria 2,245,039,313 comprobantes fiscales electrónicos, una cifra que refleja tanto el volumen de transacciones que ya transitan por la plataforma como la capacidad operativa instalada. La factura electrónica dejó de ser un proyecto piloto para convertirse en la columna vertebral del sistema tributario dominicano, y el cronograma de la DGII no deja espacio para quienes aún no han dado el paso.

